La Alternativa


Sam & Max: Hit the road
octubre 3, 2006, 10:50 am
Filed under: Videojuegos

Con personajillos como estos... ¿quien puede resistirse?Antes de empezar, hay que aclarar que Sam y Max son unos personajes creados por Steve Purcell que protagonizan un cómic donde la sátira y el humor gamberro están a la orden del día. Está visto que los miembros de Lucas Arts encontraron divertidos a estos personajes (un perro serio y un conejo malhablado, ambos muy carismáticos por políticamente incorrectos) y decidieron hacer una aventura gráfica en el mejor momento de la compañía, justamente cuando estaban realizando futuras obras maestras como Day of Tentacle o Indiana Jones: Fate of Atlantis. Y esta era algo sencillo, pues Purcell fue colaborador de la compañía y pudo involucrarse en el proyecto con total libertad, siendo el animador y el diseñador, logrando un aspecto gráfico sin igual en aquella época. Si le sumamos a esto una historia que hace justicia al ambiente general del cómic, lo cierto es que Sam & Max: Hit the Road es una aventura gráfica bastante acertada y con muchísima personalidad.

Esa cabeza de espaldas... ¿no sera el icono de MAD?

La historia, además, es una mezcla extraña entre búsqueda detectivesca a la vieja usanza, surrealismo al extremo (incluso para una aventura gráfica de estas características) y moraleja ecológica. Se trata de la búsqueda de un Yeti que escapó de su bloque de hielo en la caseta de los monstruos o rarezas proveniente de un parque de atracciones. Sam y Max tendrán que patearse todo Estados Unidos para poder encontrar al Yeti llamado Bruno, entonces descubriremos que hay mucho más allá de la desaparición de esta supuesta bestia. Decir que al final multitud de subtramas se sucederán entre sí y tendremos al villano de turno que pretenderá hacerse con el famoso Yeti antes que nuestros protagonistas.

La cara del dependiente me suena tanto...

Nunca habrás visto en una aventura gráfica lugares como el Mistery Vortex, donde todo es posible y donde manejarás a los personajes boca abajo incluso, te entrarán ganas de darle la vuelta al monitor para no acabar mareado, aunque te recomendaría la sugerencia del personaje secundario que se encuentra allí. Por otro lado, la visión irónica mostrada de los Estados Unidos que podemos ver aquí es de lo mejor del juego, pues esa Norteamérica donde abunda el comercio más absurdo (que aquí se parodia hasta límites insospechados) como pueden ser las cadenas de supermercados (con su respectivo nombre y empleados clones, atentos de quién se trata, por cierto), los restaurantes que giran, los lugares misteriosos que llevan a dimensiones desconocidas (mentiras que sirven para que los viajantes gasten su dinero tontamente), las visitas a las casas de los famosos (como si éstas tuvieran realmente algo en especial más allá de las excentridades de los mismos, respaldadas por sus elevados egos), hacer puenting en el monumento de los presidentes, los parques que tienen recreaciones de los dinosaurios o la venta de hortalizas con la cara de los famosos… La variedad está servida y esta caricatura de la sociedad actual será capaz de arrancar más de una sonrisa mientras contemplamos los chispeantes diálogos y comentarios de Sam y Max sobre lo que están viendo. Es genial.

Aplasta ratones, pero de los de verdad, oiga.

Las animaciones son variadas y numerosas, muy divertidas, perfectas para un juego donde cada dos por tres salen los personajes moviéndose con soltura y efectuando multitud de acciones inesperadas. El video de introducción, de hecho, da la impresión de ser un fragmento de animación bastante bien resuelto, una pena que este tipo de cosas no se repitan mucho más a lo largo de la aventura. Aunque tampoco es muy necesario, pues Sam y Max se mueven que da gusto, no parecen tener límites y no escatiman en scrolls (superposición de “fotogramas” por segundo y tal), aparte de que las localizaciones son muchas y variadas, los secundarios que se encuentran en ellas tienen una animación a la altura de los protagonistas, siempre en constante movimiento y realizando alguna que otra acción. El aspecto gráfico puede que recuerde bastante al Day of Tentacle, no es casualidad pues los programadores de aquel mítico juego pasaron a realizar este y superaron la calidad gráfica de la ya de por sí talentosa secuela de Maniac Mansion. Por otro lado, el campo de visión en esta aventura gráfica es mayor al visto en otros juegos de la compañía, porque aunque emplee el sistema SCUMM las acciones se encuentran ocultas en el inventario y son mostradas con dibujos tales como un ojo (mirar), una mano que se cierra (coger), una boca que se abre y cierra (hablar) y una mano que agarra un muñeco de goma (usar).

Ese de ahi... ¿no es Woody Allen?

Lo que nos lleva a comentar que el juego se maneja con el ratón, teniendo que emplear numerosas veces el botón derecho para ir cambiando las acciones. Al principio puede resultar un poco engorroso, pero a la larga es fácil pillarle el tranquillo. Eso sí, yo eché muy en falta el poder elegir las frases que decir a los secundarios. Pues tener una interrogación, una exclamación y un patito de goma con varios iconos a seleccionar para tener que “decir” algo, por muy impredecible que resulte, me gusta menos que poder escoger una frase determinada u otra.
En cuanto al ritmo y la jugabilidad, lo cierto es que me parecen más que compensadas, aunque a veces tanta libertad de movimiento puede llegar a ser exasperante por la cantidad de localizaciones que hay por recorrer. Aún así, os aseguro que el viaje merece realmente la pena.

Palomas bebedoras de cafe, ¿que sera lo proximo? ¿Gatos espia?

Por cierto, el juego iba a tener una secuela en 3D llamada Sam and Max: Freelance Police que al final, aunque estuvo bastante desarrollada (hasta el punto en que podíamos ver capturas de pantalla y un video promocional) no acabó en buen puerto. Nos tendremos que conformar con esa versión jugable por capítulos que circula por internet.
Altamente recomendable, una de esas joyas de Lucas Arts que hay que jugar una vez en la vida. Imprescindible.

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Maniac Mansion 2: El día del tentáculo.
septiembre 19, 2006, 3:57 pm
Filed under: Videojuegos

Una portada extraña que seguro que no paso desapercibida.Hablar de una obra maestra siempre es difícil, más que nada porque no puedes decir nada malo de ella y al final todo son adjetivos positivos a tutiplé y montones de alabanzas que podrían cansar a cualquiera. Pero lo cierto es que esta secuela de Maniac Mansion rompe con todos los tópicos posibles sobre aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. De hecho, lo sorprendente es que saliera esto de una secuela de un juego que simplemente parte de una parodia de las típicas películas protagonizadas por adolescentes, que deben adentrarse en mansiones o lugares habitados por familias o personajes pintorescos fuera de lo normal, totalmente retorcidos e inhumanos. Al estilo “La Matanza de Texas”, básicamente. Pero Day of Tentacle va mucho más allá, aprovecha los personajes que pudimos ver en aquel mítico juego que significó el inicio de la aventura gráfica y el tono es muy distinto, más divertido, descacharrante y original.

No creo que a este tipo le guste la Vida es Bella...

No solo se reinventa el concepto a pesar de seguir la mansión, está lejos de ser un remake y nos ofrece una aventura totalmente distinta donde el escenario es la misma mansión de siempre pero mostrada desde el presente, el pasado y el futuro. Aparte, el tono es más humorístico que el pretenciosamente terrorífico de la primera (esa Edna paseando por los pasillos sobresaltaba a cualquiera por lo inesperada que era), lo cual hace que esta aventura gane muchísimos enteros, porque sabe aplicar el humor con gusto.

No me preguntes de que va la chica.

Tenemos a tres personajes: Bernard (uno de los jugables de la primera parte), Labern y Hoagie, los tres se verán inmersos en la misión de detener a un tentáculo púrpura con ganas de conquistar el mundo tras haber obtenido dos apéndices que se asemejan vagamente a lo que deberían ser dos brazos. Ellos serán los que intentarán ir al pasado reciente con la máquina del tiempo para evitar que el maldito tentáculo beba el producto que le ha dotado de cierta megalomanía. Por desgracia, la máquina del tiempo del doctor Fred falla miserablemente y los tres son lanzados a diferentes períodos: Pasado, presente y futuro, aunque el lugar sea el mismo, la mansión. Es por ello que deberán regresar para poner de nuevo en funcionamiento la máquina y pararle los pies al tentáculo púrpura. Por desgracia, el futuro es poco halagüeño, en el pasado hay que inventar la electricidad de cualquier manera y en el presente hay que arreglar la máquina.

Bernard, cara a cara contra su peor enemigo.

Como puede verse, el argumento es original, simple pero efectivo, con unas misiones muy claras. Todo lo contrario a su antecesor, donde apenas se tenía claro lo que había que hacer realmente. Lo mejor del juego son las miles de posibilidades que ofrece y su complicada gestión, ya que a pesar de tener un nivel medio (que no es muy complejo hacérselo, vaya) es tan libre que puedes hacer las acciones por el orden que te venga en gana. Y lo más divertido es que manejas a los tres personajes en el mismo lugar, solo que en diferentes períodos, lo cual hace que el juego gane muchos enteros y tenga mucha riqueza, ya que entre los tres pueden pasarse los objetos y es admirable lo diferente que piensan entre ellos. Solo hay que hacer que Labern, Bernard y Hoagie miren uno, los tres no te dirán lo mismo y demuestran su propia personalidad.

He aqui los fundadores de la patria, haciendo su... emm... trabajo.

Las escenas son descacharrantes, ocurrentes y muy divertidas, hasta el punto en que nunca podrás decir que una es mejor que la otra. Por decir varios ejemplos, Labern tendrá que disfrazar a su momia en un mundo dominado por los tentáculos para que gane un concurso de belleza humana y hacerse con el trofeo. La manera en que tendrá que deshacerse del favorito del concurso es realmente divertida. Otro gran momento ocurrente es el momento en que Hoagie logra que los padres fundadores de la patria (entre ellos el mismísimo Washington, que es un secundario de lujo) abandonen su estancia creyendo que hay un incendio.
No se puede decir que el juego aburra porque es imposible, a no ser que estés atascado y dando demasiadas vueltas con los personajes, algo inevitable en una aventura gráfica.

Nunca se sabe que puedes encontrar en un hotel.

Y si el desarrollo es perfecto los secundarios no se quedan atrás, hay un montón y todos son divertidísimos. Lo que no hay que perderse es el retorno de aquellos que poblaron la mansión en Maniac Mansion, algunos bastante cambiados y hasta mejor que antes.
A esto ayuda el acabado técnico del juego, que también merece vítores por todos lados (¿qué decía sobre hablar de las indiscutibles obras maestras?). Los diseños son geniales y la animación es bestial, de auténtico dibujo animado a pesar de la resolución de la época (totalmente comprensible, por otra parte), con unos personajes que se mueven de una forma estrafalaria y de mil maneras distintas. Tan solo hay que ver cómo se meten por la chimenea los tres personajes del juego: el más gordo (Hoagie) tratará de adaptarse a ese estrecho agujero mientras que la más delgada (Laverne) pasará con soltura. Las animaciones están tan cuidadas y son tantas que hasta los personajes se mueven cuando los dejas el control quieto, la expresión al levantarse las gafas de Bernard es inesperada y más que apropiada.

Los inquilinos de la primera parte repiten aqui con diferentes papeles.
Hay alguna que otra escena cinemática, aunque la verdad no son demasiadas, una al principio y alguna ocasional en algún momento del juego, pero la verdad es que no son muy necesarias, ya que los personajes están próximos a la pantalla y los fondos están muy detallados a pesar de ser muy caricaturescos. Por no decir que siempre hay algo en movimiento en alguna parte. Por cierto, atención a los diferentes guiños que aparecen de vez en cuando, es muy común ver cosas como el casco de Darth Vader o un cuadro donde aparece el propio Sam (de Sam y Max) entre los objetos del fondo.

No todos los tentáculos son malos, especialmente los verdes.

La paleta limitada de 256 colores es soberbiamente aprovechada sobre el sistema SCUMM con scroll cuando se necesita y el sistema es básico, con el inventario y las acciones en la parte inferior de la pantalla. Estas acciones son las mismas de otros juegos de Lucasarts, tales como Mover, Coger, Empujar, Tirar, Mirar, Abrir, Cerrar, etc. Son las mismas que se emplearon para la versión remozada de Maniac Mansion, la de 256 colores, ya que en el juego original era excesivamente exagerado el número de acciones que habían.
La música y los sonidos tampoco desmerecen, aunque los efectos sonoros serían aprovechados hasta en Sam y Max (de los mismos programadores, claro) y las voces que se escuchan en la intro son de elogio, aunque nunca fueron dobladas en España. Dicen que hay una versión donde puede jugarse el Day of Tentacle enteramente con voces, pero por desgracia yo no he podido encontrarla, aunque debe ser bestial.

Pues eso, es la aventura gráfica por excelencia y lo he pasado bomba con ella, sus personajes son tan carismáticos y las situaciones TAN ocurrentes que se perdona la simpleza de su argumento a favor de un desarrollo más que complejo. El mejor de Lucas Arts en mi opinión, totalmente insuperable.



Grim Fandango, la última obra maestra.
septiembre 28, 2005, 2:31 am
Filed under: Videojuegos

¿No decian que fumar adelgaza? Ahi tienes la prueba.La buena época de las aventuras gráficas pasó hace mucho, mucho tiempo. Actualmente tenemos mucha suerte si sacan una decente, y es casi imposible encontrarse con obras maestras del género, y mucho menos si son en 3D. Por suerte, ey, siempre está la excepción que rompe la regla.

Grim Fandango fue la nueva apuesta de Lucas Arts y una de las primeras aventuras gráficas que se hicieron con las temidas 3 dimensiones. Y dios mio, crearon escuela, desde luego.
Empezando por los gráficos, podemos encontrar unos fondos exquesitos, la mar de exóticos y atractivos, repletos de elementos de la cultura mejicana y demás. No obstante, los muertos que deambulan por la tierra de los ídem están basados directamente en las máscaras que se llevan en la fiesta de los muertos en Méjico. Cierto es que los personajes son sencillos gráficamente hablando, pero tienen un encanto que los hacen genuinos y no están exentos de detalles.

Ojala mi sueldo me permitiera comprarme un puñetero cuadro.El ambiente está muy logrado y las localizaciones son muy variadas, excelentes. Pasas de una ciudad mejicana a un puerto que parece sacado de una especie de Casablanca futurista, para después aterrizar de lleno en el fondo del mar, acabar en un misterioso faro y terminar en las puertas del paraíso. Es magnífico, se nos presenta gran parte de la Tierra de los muertos durante toda la aventura y la imaginación está al poder.

Una muy cuadriculada Parca.¿Pero qué sería de una aventura gráfica sin un buen argumento o personajes carismáticos? Grim Fandango se coloca entre los mejores del género gracias a que reune todo esto.
El argumento es original, chocante, atractivo y muy interesante. Empieza con la búsqueda de una pobre mujer llamada Mercedes Colomar y acaba en una conspiración que parece sacada de la mejor de las películas de mafia. Vamos, que es un argumento de película, con un final a la altura y con grandes momentos. Además, aunque se supone que los personajes están muertos, hay una sensación de peligro constante, como si el girar la esquina fuera el último momento de tu vida. Las localizaciones son muy siniestras y parece que no te puedas fiar de nadie. Bien cierto es que el juego no tiene Game Over (que no te matan, vamos). Pero la sensación está ahí y no creas que aquí la gente sale ilesa, hay muertes más allá de la muerte y pueden ser peores que en la vida real.
El humor es irónico y mordaz, consigue hacer reir al más escéptico, es un humor del bueno, que invade toda la aventura.
¿Qué decir del desarrollo? Es magnífico, no decae en toda la aventura y además va in crescendo, no hay momento en el que no estés preguntándote ¿y ahora qué, qué va a pasar? El interés no decae.

Unete a la resistencia de Salvador Limones, se permiten chistes malos sobre la acidez del humor.Los personajes son de lo mejor, empezando por el protagonista, que tiene una carisma más que notable. No es tonto en absoluto, sabe ser irónico cuando debe y tiene un aire a lo Bogart que sorprende. No obstante, en la trama se parodia películas como Casablanca, solo hay que ver la portada para comprobarlo. Merce es un personaje ambiguo, aparentemente una mosquita muerta, pero veremos que no es así y que tiene mucho que contar. No olvidemos a Glottis, el acompañante de Manny, un diablo que es el contrapunto del protagonista, pero eso no impedirá que sean muy buenos amigos, sus conversaciones son geniales. Luego hay otros acompañantes como el revolucionario Salvador Limones (memorable). En cuanto a los “malos”… son temibles, verdaderamente dan hasta miedo, sobre todo Héctor LeMans, un mafioso de la vieja escuela, hasta la voz llega a recordar a Vitto Corleone.
Lo mejor de todo es que la aventura transcurre durante cuatro años, y durante éstos los personajes cambian, se desarrollan, el Manny que comienza en esta aventura no es el mismo que el del final, hay un desarrollo sublime que ofrece una credibilidad muy grande a la historia.

El coleccionista de Huesos o el Motorista Fantasma, no me he decidido aun.El único defecto que soy capaz de sacarle es el modo de juego, con el teclado. Si bien aquí es donde mejor han logrado hacerlo (hay otras aventuras gráficas con teclado que se hacen aborrecibles), encuentro el sistema muy incómodo y limitado con respecto al ratón. Cierto es que es cuestión de acostumbrarse, pero no puedo evitar pensar que este juego lo habría disfrutado mucho más con el típico sistema de siempre.
Es más, hay momentos en los que es fácil desesperarse, odio la parte de las afueras de la ciudad del inicio precisamente porque, cuando tienes el coche de Glottis a punto, debes realizar un puzzle tan peliagudo como absurdo, que con el teclado se hace aun más angustioso.
Aún así, solo me encontré una vez algo así en esta aventura.

Por cierto, mención especial merecen los dobladores del juego, que realizan unas voces muy, pero que muy buenas. Sin olvidar la música, que es una mezzcla de folkolre, jazz y demás. Es absolutamente genial, de las mejores que he oído en un juego.

¿Atrayente, verdad? Pues esto es Grim Fandango, un juego genuino que promete horas y horas de diversión, a la altura de los grandes del género.



La Fuga de Monkey Island, fin de la saga.
septiembre 25, 2005, 9:50 pm
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Aun no se que coño hace un pato sobre el hombro de Guybrush.Después del éxito de la tercera parte, Lucas Arts se animó a seguir con la gallina de huevos de oro, metiendo a Guybrush en una nueva aventura donde contaría con unos gráficos a la última. En serio, ¿quién no querría ver Monkey Island en tres dimensiones? Lo gracioso es que en un principio se trataba de una trilogía que quedó supuestamente cerrada.

Todo comienza justo después de la luna de miel de Guybrush y Elaine (el final de The Curse of Monkey Island), que se dirigen a la isla Melee de nuevo para encontrarse con que hay un nuevo gobernador que la ha declarado muerta. No solo eso, sino que resulta que hay más allá de lo que se ve a simple vista y el que está tras la sombra es otro personaje muy conocido por todos. Por supuesto, no pienso desvelarlo para aquellos que quieran descubrirlo por sí mismos.
Más tarde, Guybrush verá que tiene que hacerse con el Insulto Definitivo, para derrotar al gran malvado e impedir que las aguas del Caribe se vuelvan comerciales y sin piratas.

Aqui deberian estar los programadores, para que aprendan a realizar una secuela como Odin manda.¿Cuál es el problema? Revisión, revisión y más revisión, ninguna innovación notable al frente, es decir, más de lo mismo. Diablos, si hasta parece que traten de repetir la primera parte, con las islas Melee y la propia Monkey Island, que vuelve a ser la que era, eliminando de una tajada lo ocurrido en la tercera parte. Vuelven hasta los duelos de insultos, es como si nada hubiese cambiado.
Posiblemente, este detalle puede que encante a los fanáticos de la saga (yo me incluyo), de hecho, es muy fácil caer encantado ante las revisiones de nuestras islas preferidas, que antes habíamos jugado en nuestras pantallas con sprites en 2D, ahora con un acabado magnífico, en 3 dimensiones, bastante bien resuelto.
Eso sí, qué cambiazo ha pegado la ambientación, tiene un tono más edulcorado que no ayuda nada, desde luego, esto no es lo mismo.

Un museo de las entregas anteriores, quiza lo mejor del juego.Y precisamente, ese tono edulcorado llega a extenderse hasta en el humor que caracterizaba la serie, es… extraño, casi no hace gracia y parece más infantil. Hay un tono muchísimo más complaciente y light que no me convence y deja bastante indiferente. Si hasta Guybrush resulta irreconocible, parece más tonto que antes y llega a resultar hasta repelente en ocasiones, desde luego no es el mismo del primer juego. Una verdadera lástima.
Pero lo peor, y lo digo en serio, es el final, menudo final se sacan de la manga, por dios. No quiero reventar nada, pero es patético, con un minijuego más que repelente y un giro argumental bastante pésimo, en especial todo lo que tiene que ver con el padre de Elaine Marley, que contradice las entregas anteriores. Es decir, tiene el peor argumento de la saga.

Hay que ver como pierden algunos personajes trasladados a las 3D, esa de ahi es la reina de las espadas, se supone.Para colmo, el ratón ha desaparecido, ahora se maneja con teclado y has de estar pendiente ante la cabecilla del bueno de Guybrush, que emula a su amigo de compañía Grim Fandango. De hecho, es el mismo sistema, puede gustar o no, pero desde luego no es lo mismo.
Lo gracioso es que aunque esta interfaz sea la misma del juego de Manny Calavera, los gráficos están menos elaborados que los del juego antes mencionado, son toscos y los escenarios son bastante simples en general, aunque conserven el estilo caricaturesco de la tercera parte, que lo es más todavía en este juego.

Menos mal que LeChuck gana bastante, especialmente en las escenas cinematicas.¿Es entonces una mala aventura gráfica? No, ni por asomo. De hecho, es bastante buena, tiene un ritmo bastante bueno, es una historia que se hace entretenida, los gráficos están bastante bien, al menos te ries con algunas gracietas, las conversaciones son entretenidas… ¿Cuál es el problema entonces? Exigencias, que es imposible no compararla con las anteriores entregas y no le llega a ninguna de ellas ni en la suela de los zapatos, es infinitamente inferior. Por otro lado, el giro argumental final es insultante y sobra por todas partes.
De hecho, lo único que conserva con tino es la música, por suerte sigue siendo excelente.

En fin, una lástima, sin duda la entrega más floja de todas. Y a ver si aprenden los programadores con eso de quitar el ratón en este tipo de juegos, el teclado es mucho más limitado y complicado. ¿Por qué cambiar lo que ya está bien? Sigh…



The Curse of Monkey Island, se cierra la trilogía.
septiembre 21, 2005, 8:54 pm
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Ahora no hay vudu, hay anillo y maldicion. Esto me suena a cierta saga pirata de Disney...Después de dos maravillosas entregas, todo el mundo se mordía las uñas pensando en cómo iba a ser ese nuevo proyecto que Lucas Arts estaba preparando. El nuevo Monkey Island, el tercero de las saga, que entonces la convertía en trilogía, y esta vez sin Ron Gilbert, el creador de los dos anteriores.Pues bien, una vez en nuestras manos, podemos decir que es uno de los mejores de la saga, puesto que da lo que promete y más.

El argumento gira en torno a una maldición que sufre Elaine al ponerse el anillo que le ofrece Guybrush, recogido de las bodegas del barco de LeChuck. Se convertirá en una estatua de oro y además será robada por piratas (como es lógico, la verdad). Por ello, nuestro protagonista no solo tendrá que recuperar a su amada, sino también reunir diferentes elementos para contrarrestar la maldición, y para ello tendrá que pasar por varias islas.

Este es el nuevo careto alargado de Guybrush, curiosamente el mas recordado.El apartado gráfico merece un elogio colosal, puesto que se trata de una muy cuidada manera de realizar una especie de animación 2D muy acertada en la que parece que estés ante una película de dibujos animados interactiva. Y encima, ¡¡vaya dibujos!! Es una estética muy conseguida, muy caricaturesca que se aleja del (en cierto modo) “realismo” de las entregas anteriores.
Los personajes están mucho más alargados y da gusto verlos gesticular cuando hablan o realizan actos la mar de graciosos, imposible no soltar una sonrisa de complicidad cuando Guybrush trata de pisar la arena, ardiente por el sol. Por otro lado, los fondos están cargados de detalles y son muy curiosos. A veces es fácil detenerse a contemplar el virtuosismo del que hacen gala, tienen una ambientación muy digna.
Los videos merecen una mención aparte, son dibujos animados la mar de conseguidos, realmente parece que estés viendo una película y los personajes lucen mejor que nunca. Una animación y dibujos de categoría para una aventura bestial.

Vuelven los duelos de piratas, con insultos que deben rimar, que ya es decir.El ritmo es muy equilibrado, repleto de grandes momentos y deja con muy buen gusto a la hora de finalizarla. El grave problema es, precisamente, el propio final, que no está a la altura del resto de la aventura, puesto que es demasiado simple y bastante olvidable, casi como hecho con prisas. Aún así, esto no quita que estemos ante un juego que promete exploración, conversación y puzzles en moderadas cantidades y en su justa medida. Aunque sea bastante lineal, hay momentos en los que tienes que hacer las cosas en un orden incierto, pero no es tan embarrasado ni complicado como en la segunda parte, que se hacía insufrible, aquí está mucho más equilibrado. Difícil aburrirse. Ah, y las batallas de insultos en el mar vuelven, con mucho acierto además. Lo malo es que van acompañadas de bombardeos marinos que, a la larga, pueden hacerse un poco odiosos.
Y esta sera nuestra tripulacion, barberos piratas, el ultimo grito naval.Aún así, se nota que han recogido elementos del Full Throttle, porque recuerdan bastante a las carreras de demoliciones. Pero no solo esto recuerda al juego protagonizado por el “bueno” de Ben, sino también la interfaz, que es exactamente la misma solo que sustituyendo la calavera por una moneda.

Los personajes, por otra parte, siguen en su tónica, Elaine se muestra (en los primeros momentos de la aventura, claro) bastante más guerrera que antes, LeChuck va a por todas y adopta una presencia mucho más respetable y Guybrush sigue siendo el mismo de siempre, quizá hasta más divertido. No hay que olvidar a los secundarios, que algunos repiten y se hacen agradables de ver, como la Adivina, el propio Wally, los caníbales… Pero lo mejor es que los nuevos están a la altura y tampoco merecen desperdicio alguno, como Murray la calavera.

Y esta es la famosa isla Blood, donde asistiremos a una boda necrófila.Las islas y localizaciones tienen un encanto genuino, tal y como en las dos partes anteriores. La isla Plunder es delirante como ella sola, toda llena de Pollos y una selva bastante extraña, con una fauna bastante interesante. Así como la isla Blood, repleta de mausoleos, tumbas y, claro está, fantasmas. Los habitantes vivos, por otra parte, no son nada normales, bastante depresivos y relajados.
Todo esto sin olvidar el regreso a Monkey Island, que es… lo que nadie espera.

La música sigue siendo de lo mejor y esta vez es mucho más pegadiza y resultona, recoge temas de las entregas anteriores y los mejora. De lo mejor.

En fin, genial, los señores de Lucas Arts se superaron con creces en esta aventura, logrando un broque de oro más a la saga de Monkey Island.

Mira, es un mono de tres cabezas.



Monkey Island 2, LeChuck ha vuelto.
septiembre 19, 2005, 11:52 am
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Yo siempre quise un muñeco de esos que se pareciera a mi profe de ingles.El primer Monkey Island fue magnífico, The Curse tampoco se quedaba corto y su importancia aumenta al ser el primero que jugué de la saga. No obstante, The Secret consiguió cautivarme con su argumento tan original, repleto de situaciones absurdas y divertidísimas. Ahora me tocaba descubrir la segunda parte, dicen que nunca son buenas, ¿es cierto esta vez?Pues mirad, el inicio deja un poco confuso, porque han pasado unos añitos, el personaje ha cambiado y crecido, ahora pretende ir en busca de un tesoro llamado Big Whood, el cual le proporcionará riqueza y fama. Al fin y al cabo, Guybrush es pirata, pero está lejos de ser uno temido y respetado. ¿Y qué ha sido de Elaine? Simplemente, no cuajó, es la gobernadora de varias islas y dejó de pensar en Guybrush desde hace bastante tiempo, éste último la dejó en busca de nuevas aventuras y en persecución de riqueza y fama. Desde luego, el personaje ha cambiado lo suyo. Aunque… eso no significa que no vayamos a ver a la dama.
El humor sigue siendo el mismo, hay situaciones que merecen una mención aparte por lo inesperadas que son. ¿Guybrush vestido de mujer? ¿Un concurso de escupitajos? ¿Un muñeco vudú? Es genial.

Competir contra borracho invencible nunca ha sido mi sueño predilecto.El problema de esta secuela lo encuentro en la primera parte de ésta, que es poco lineal y bastante libre (algunos dirán que es una de sus mayores virtudes), pudiendo así ir por tres islas (cada una bastante destacable) en busca de los trozos de un mapa para ir en pos del tesoro más famoso de todos, el Big Whood. Bien cierto es que la ambientación sigue siendo genial, los puzzles divertidísimos y el humor ha sido triplicado, llegando a momentos delirantes que no dejan indiferente. Aún así, desde luego es una parte para expertos, porque es muy fácil quedarse atascado ante tantas posibilidades. Hay momentos en los que no sabes qué hacer y casi da la sensación de que no hay historia, no hay una trama en concreto. La verdad es que de por sí, la considero la más floja de todos los juegos de la saga, exceptuando el último, claro. Aunque no carece de originalidad, o si no mirad los esqueletos bailarines y el final del juego. Lo importante de la trama son, al fin y al cabo, los puzzles que se suceden en ella, y la verdad es que son muchos los que sorprenden.
La segunda parte del juego, una vez en la isla donde se supone que está el dichoso Big Whood, ya es muchísimo mejor. No por nada, regresa un viejo villano y el ritmo es más frenético.
Todo lleva a un final mejor imposible, donde se da lugar a una terrible revelación y donde el vudú toma protagonismo, dando lugar a momentos memorables que elevan la saga.
Una pena esa parte exploradora del principio.

Tampoco se puede decir que soñara en participar en un concurso de escupitajos...La interfaz sigue siendo la misma, el sistema SCUMM, con los items a un lado y las acciones al otro. Sencillo y repleto de posibilidades, clickando con el ratón.
Los gráficos son geniales, una pasada para la época, están repletos de detalles y casi diría que hasta han respetado elementos históricos. Por otra parte, los escenarios son de lo mejorcito, sin quedarse cortos los personajes, que están muy bien animados y repletos de animaciones. Incluso hay momentos en los que se “acerca la cámara” para mostrarlos de cerca y el nivel de detalle en la ropa es notable. Vamos, que son gráficos 2D que no tienen nada que envidiar a obras más modernas, es evidente que el paso del tiempo le ha sentado mal y habrán quienes no sean pacientes con los píxeles, acostumbrados a polígonos hiperrealistas a mayor resolución. Aún así, eran de lo mejor, se superaron con creces.

Y menos aun deseara encontrarme con los esqueletos de mis difuntos padres entonando una cancion.Por otro lado, estamos ante una magnífica aventura gráfica que, a la hora de ser comparada con su predecesora, creo que pierde muchos enteros. Una cosa bastante normal, pues la primera parte es una obra maestra.
Se ha convertido, por méritos propios, un clásico de las aventuras gráficas y mantener el nivel de este modo es algo muy difícil, tiene mucho mérito que Lucas Arts haya sido capaz de realizar una secuela de esta categoría.Altamente recomendable.



The Secret of Monkey Island, el clásico.
septiembre 16, 2005, 8:05 am
Filed under: Videojuegos

Una portada como las que no se hacen hoy en d�a.

Mi primer juego de aventura gráfica fue el indomable Hollywood Monsters. Indomable porque no pude hacérmelo en su momento y fueron muchísimas las veces que me quedé atascado, hasta el punto en que lo dejé aparcado durante mucho tiempo. Aún así, seguí comprándome juegos de este tipo, como el Broken Sword y el famoso The Curse of Monkey Island. Ambos me encantaron y todavía no tengo claro cuál de ellos me gusta más. Pues bien, alguien me hizo ver que existían unas precuelas de éste último, y eran bastante antiguas, por de la época del Spectrum creo que andaban. Y fue así como conocí el primer Monkey Island.

The Secret of Monkey Island es un juego creado por Ron Gilbert y se trata de una parodia casi de las historias de piratas, como la Isla del Tesoro.
¿Qué hace este juego tan especial? ¿Serán los gráficos? ¿Será la historia? ¿Será el humor tan extraño y divertido del que hace gala? ¿Será la diversión?

¿Alguien ha visto un mono de tres cabezas?

Es el conjunto de todos los elementos de este juego los que lo hacen realmente único. Es el humor tan singular que desprende, tan bizarro y absurdo que es imposible que estés cinco minutos jugando sin mostrar una sonrisa de complicidad. Hay combates de insultos, hay situaciones delirantes donde para lograr una cosa debes hacer lo inimaginable (no diré cómo se entra a la gran cabeza de mono de Monkey Island, inolvidable), hay personajes que no tienen desperdicio y son capaces de hacerte reir a carcajadas. Y es que encima eso, son geniales, desde el protagonista Guybrush Threepwood, que está muy lejos de ser el típico prota de aventura gráfica de la época (en el sentido de que no es un ser autosuficiente, ni tan siquiera seguro de sí mismo, es alguien tan imperfecto como carismático, el pobre las pasa canutas por un sueño que al final no sabe si cumplirá) hasta la que dista mucho de ser la mujer florero, Elaine Marley, que es una mujer de armas tomar, nunca mejor dicho. Y el villano… bueno, el villano merece un punto y aparte, LeChuck es genuino, deberíais verlo por vosotros mismos.

Tres tristes piratas son los que te darán las tres tristes pruebas.

En cuanto a la historia, no es que esté muy elaborada, es que es muy imaginativa, repleta de situaciones que no merecen desperdicio y las localizaciones son lo mejor que podáis imaginar. Desde la eterna noche de la Isla Melee, donde encontraréis todo tipo de piratas y caminos que se cruzan con un bosque misterioso… Hasta Monkey Island, lugar solitario de exploración donde nada es predecible, realmente te desesperarás tanto como el protagonista cuando estés en la isla, donde en más de una ocasión será difícil verle una salida. En definitiva, una ambientación bestial al servicio de un argumento que bebe de los mejores libros e historias de piratas (hay varias alusiones a la Isla del Tesoro). Inmejorable.

Eso del fondo... ¿seguro que es agua?

Por otra parte, los gráficos son bastante buenos en general, aparte de la ambientación, no hay que olvidar que están repletos de detalles y el paso a los 256 colores (el juego salió por primera vez en una versión de 16) le ha sentado de maravilla, contando con un color magnífico. Está claro que no se puede esperar mucho de ellos, que los píxeles no dañan a los ojos pero pueden echar atrás a los acostumbrados a los juegos actuales. Vamos, que seamos racionales, este juego es hijo de su época, aunque sea uno de los más aventajados.Todo esto sin olvidar una música digna de mención, que se mete en tu cabeza y te obliga a tararearla más de cinco veces al día, en especial la que realizan ciertos esqueletos.

Vamos, que os recomiendo este juego pero ya, ¿a qué estáis esperando? ¡¡VAMOS!!