La Alternativa


Sam & Max: Hit the road
octubre 3, 2006, 10:50 am
Filed under: Videojuegos

Con personajillos como estos... ¿quien puede resistirse?Antes de empezar, hay que aclarar que Sam y Max son unos personajes creados por Steve Purcell que protagonizan un cómic donde la sátira y el humor gamberro están a la orden del día. Está visto que los miembros de Lucas Arts encontraron divertidos a estos personajes (un perro serio y un conejo malhablado, ambos muy carismáticos por políticamente incorrectos) y decidieron hacer una aventura gráfica en el mejor momento de la compañía, justamente cuando estaban realizando futuras obras maestras como Day of Tentacle o Indiana Jones: Fate of Atlantis. Y esta era algo sencillo, pues Purcell fue colaborador de la compañía y pudo involucrarse en el proyecto con total libertad, siendo el animador y el diseñador, logrando un aspecto gráfico sin igual en aquella época. Si le sumamos a esto una historia que hace justicia al ambiente general del cómic, lo cierto es que Sam & Max: Hit the Road es una aventura gráfica bastante acertada y con muchísima personalidad.

Esa cabeza de espaldas... ¿no sera el icono de MAD?

La historia, además, es una mezcla extraña entre búsqueda detectivesca a la vieja usanza, surrealismo al extremo (incluso para una aventura gráfica de estas características) y moraleja ecológica. Se trata de la búsqueda de un Yeti que escapó de su bloque de hielo en la caseta de los monstruos o rarezas proveniente de un parque de atracciones. Sam y Max tendrán que patearse todo Estados Unidos para poder encontrar al Yeti llamado Bruno, entonces descubriremos que hay mucho más allá de la desaparición de esta supuesta bestia. Decir que al final multitud de subtramas se sucederán entre sí y tendremos al villano de turno que pretenderá hacerse con el famoso Yeti antes que nuestros protagonistas.

La cara del dependiente me suena tanto...

Nunca habrás visto en una aventura gráfica lugares como el Mistery Vortex, donde todo es posible y donde manejarás a los personajes boca abajo incluso, te entrarán ganas de darle la vuelta al monitor para no acabar mareado, aunque te recomendaría la sugerencia del personaje secundario que se encuentra allí. Por otro lado, la visión irónica mostrada de los Estados Unidos que podemos ver aquí es de lo mejor del juego, pues esa Norteamérica donde abunda el comercio más absurdo (que aquí se parodia hasta límites insospechados) como pueden ser las cadenas de supermercados (con su respectivo nombre y empleados clones, atentos de quién se trata, por cierto), los restaurantes que giran, los lugares misteriosos que llevan a dimensiones desconocidas (mentiras que sirven para que los viajantes gasten su dinero tontamente), las visitas a las casas de los famosos (como si éstas tuvieran realmente algo en especial más allá de las excentridades de los mismos, respaldadas por sus elevados egos), hacer puenting en el monumento de los presidentes, los parques que tienen recreaciones de los dinosaurios o la venta de hortalizas con la cara de los famosos… La variedad está servida y esta caricatura de la sociedad actual será capaz de arrancar más de una sonrisa mientras contemplamos los chispeantes diálogos y comentarios de Sam y Max sobre lo que están viendo. Es genial.

Aplasta ratones, pero de los de verdad, oiga.

Las animaciones son variadas y numerosas, muy divertidas, perfectas para un juego donde cada dos por tres salen los personajes moviéndose con soltura y efectuando multitud de acciones inesperadas. El video de introducción, de hecho, da la impresión de ser un fragmento de animación bastante bien resuelto, una pena que este tipo de cosas no se repitan mucho más a lo largo de la aventura. Aunque tampoco es muy necesario, pues Sam y Max se mueven que da gusto, no parecen tener límites y no escatiman en scrolls (superposición de “fotogramas” por segundo y tal), aparte de que las localizaciones son muchas y variadas, los secundarios que se encuentran en ellas tienen una animación a la altura de los protagonistas, siempre en constante movimiento y realizando alguna que otra acción. El aspecto gráfico puede que recuerde bastante al Day of Tentacle, no es casualidad pues los programadores de aquel mítico juego pasaron a realizar este y superaron la calidad gráfica de la ya de por sí talentosa secuela de Maniac Mansion. Por otro lado, el campo de visión en esta aventura gráfica es mayor al visto en otros juegos de la compañía, porque aunque emplee el sistema SCUMM las acciones se encuentran ocultas en el inventario y son mostradas con dibujos tales como un ojo (mirar), una mano que se cierra (coger), una boca que se abre y cierra (hablar) y una mano que agarra un muñeco de goma (usar).

Ese de ahi... ¿no es Woody Allen?

Lo que nos lleva a comentar que el juego se maneja con el ratón, teniendo que emplear numerosas veces el botón derecho para ir cambiando las acciones. Al principio puede resultar un poco engorroso, pero a la larga es fácil pillarle el tranquillo. Eso sí, yo eché muy en falta el poder elegir las frases que decir a los secundarios. Pues tener una interrogación, una exclamación y un patito de goma con varios iconos a seleccionar para tener que “decir” algo, por muy impredecible que resulte, me gusta menos que poder escoger una frase determinada u otra.
En cuanto al ritmo y la jugabilidad, lo cierto es que me parecen más que compensadas, aunque a veces tanta libertad de movimiento puede llegar a ser exasperante por la cantidad de localizaciones que hay por recorrer. Aún así, os aseguro que el viaje merece realmente la pena.

Palomas bebedoras de cafe, ¿que sera lo proximo? ¿Gatos espia?

Por cierto, el juego iba a tener una secuela en 3D llamada Sam and Max: Freelance Police que al final, aunque estuvo bastante desarrollada (hasta el punto en que podíamos ver capturas de pantalla y un video promocional) no acabó en buen puerto. Nos tendremos que conformar con esa versión jugable por capítulos que circula por internet.
Altamente recomendable, una de esas joyas de Lucas Arts que hay que jugar una vez en la vida. Imprescindible.

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Superman Returns, la decepción.
septiembre 28, 2006, 8:51 am
Filed under: Cine

La desafortunada eleccion de cartel en España.Año: 2006.
Duración: 154 minutos.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Brian Singer.

Lo cierto es que este proyecto ha tenido muchos bandazos y empezó hace bastante tiempo. Tenemos aquella versión que iba a realizar Tim Burton junto con Nicholas Cage y Kevin Smith de guionista con el productor de Wild Wild West. Pero fue un fracaso (por suerte) y la Warner Bros tenía la intención de hacer regresar al superhéroe que tantas buenas críticas y éxito en taquilla cosechó bajo las manos de Donner y Christopher Reeve en aquella época donde los efectos especiales sorprendieron hasta el punto en hacer famosa la frase de “creerán que un hombre puede volar”. Por fin, esa frase volvió a tener relevancia gracias a Bryan Singer, que tomó los mandos con una visión muy clara de lo que quería hacer tras abandonar a los mutantes de la competencia. El director tuvo la idea de realizar la continuación de las ya nombradas películas clásicas de Donner, justo después de Superman 2 y obviando por completo la tercera y la cuarta parte, haciendo como si nunca hubiesen existido. Cosa que tampoco significará una pérdida para muchos fans del superhéroe, por otra parte.

Clark, ¿donde coño miras? Coges actores jovenes y mira lo que pasa.La verdad, creo que esa idea estaba llena de problemas desde un primer momento, porque es difícil continuar algo de hace tantos años, con actores mucho más jóvenes (el casting fue y es polémico, demasiado jovial para tratarse de un “cinco años después”) y bajo una perspectiva que ahora no puede funcionar tan bien como antes, con un ambiente demasiado retro como para que resulte lo suficientemente atractivo. Lo curioso es que al final se queda como un relato atemporal, no se sabe bien de qué época estamos hablando porque por mucho que parezcan los años 40-50, hay teléfonos móviles y pantallas planas de plasma, por lo que deja con un sentimiento de estupefacción muy extraño. Siendo el director que pretendía plasmarnos a los mutantes dentro del mundo real, lo cierto es que su Superman no parece de nuestra época, ni tan siquiera de nuestra Tierra. Es algo que hay que tener presente a la hora de ver la película.

Superman, ¿tanto te cuesta poner un candado? La película trata del regreso de Superman tras haber estado cinco años fuera para explorar el espacio, concretamente la zona donde Krypton explotó, porque se habían encontrado restos de dicho planeta y la tentación de ir a comprobar si quedaba algo en pie era demasiado jugosa para el hombre de acero. Sin embargo, hace esto sin despedirse siquiera de Lois y en su regreso, tras haber abandonado durante tan largo tiempo la Tierra, se encuentra con que las cosas han cambiado bastante (por ejemplo, seguro que se quedó estupefacto al ver que la tecnología había avanzando tanto en tan poco tiempo, móviles y ordenadores de pantalla plana debieron de dejarle estupefacto). Mientras tanto, Lex Luthor había sido liberado de la cárcel porque… resulta que no tenían cargos contra él (ejem… ¿no es suficiente con haber intentado hundir gran parte de la costa Este de los Estados Unidos? Vale que nuestro sistema penitenciario está en las últimas, pero esto me parece excesivo) y Superman era el único que podía testificar contra él (pero… pero… ¡¡pero si en Superman 2 escapó de la cárcel!! Ay madre…), por lo que intenta llevar a cabo un plan para poder hacerse rico con el mayor número de víctimas posibles y con la misma idea de la posesión de tierras, solo que aprovechando los recursos del planeta Krypton, saqueando la Fortaleza de la Soledad (y es que allí entra cualquiera, no es la primera vez).

Jimmy Olsen... con pajarita y Clark mirandolo mal, no me extraña.Como habréis podido notar con el resumen, la suspensión de incredulidad es enorme, sobre todo cuando se trata de pensar en la increíble coincidencia de que cuando se va Clark también se va Superman y que cuando éste vuelve… Casualidades de la vida, también llega Clark al Planet, ¡y encima le readmiten tras tanto tiempo sin preguntarle siquiera!
Aparte de que su ida es demasiado apresurada, ha estado cinco años fuera y no le importó lo que pensara Lois, ni tan siquiera se despidió de ella (palabras textuales de la chica, ojo), pero lo gracioso es que la chica es la única que se ofende por la actitud y la desaparición de Clark, a Perry y a Jimmy (que no crece, permanece exactamente igual, tiene el síndrome Franklin Richards) les da igual y lo obvian como si tal cosa. Es más, como bien dice Luthor, Superman es un superhéroe que no se preocupa por el destino de los villanos que atrapa tras derrotarlos, pero es que ni siquiera se preocupa por ponerle un candado a la Fortaleza de la Soledad, de la cual tenía conciencia Luthor y resulta abrumadora la manera en que el villano la encuentra, y para colmo activa lo que busca sin la más mínima complicación. Vale que el director pretendiese que el corazón de los nostálgicos diese un vuelco tras reproducir con ordenador (unos veinte segundos como mucho, no os vayáis a creer) el rostro de Marlon Brando, de nuevo como padre de Superman en los cristales, pero esto es ridículo.

Mmmh... Esa tira comica de Spiderman es muy simpatica.No hay duda de que esos cinco años de Superman desaparecido dentro de la película son un metalenguaje que es paralelo a la realidad, el superhéroe ha estado ausente en las carteleras de cine durante un largo tiempo y ha llegado para quedarse, pero creo que argumentalmente lo han hecho fatal y sin dar la más mínima explicación de los actos del protagonista, al final todo queda realmente forzado.
Lo dicho, son muchos los detalles que hacen que el guión resulte muy absurdo, también podría detenerme en el tema de la relación entre Lois y Clark tras el retorno de este último, y es que parece que este pretende camelársela tras desaparecer durante cinco años y estar comprometida con otro hombre (Richard, interpretado por el actor de Cíclope, el cual nos deja un dejá vu muy grande en esta película), lo cual ya escama bastante. Y si nos centramos en el final, la manera en que se resuelve todo y demás… Bueno, digamos que no se estrujaron demasiado la cabeza. Detalles, detalles, detalles, Singer es muy bueno en ello técnicamente hablando, pero en cuanto a guión creo que lo hizo mucho mejor en X-men 2.

Zorra, se mira pero no se toca.Otro grave problema de la película es que es excesivamente parecida a la clásica, hasta el punto en que parece un remake. La historia es practicamente la misma, salvando ciertos subargumentos como el hijo de Lois y la ausencia de Superman tras tantos años.
Ejemplos, repetimos escena donde el superhéroe trata de salvar una zona de los destrozos ocasionados por desastres naturales provocados por Luthor, momento romántico donde se lleva a Lois a volar (creo que es hasta la misma música, pero esto no me atrevería a afirmarlo), escenas donde se ve a un Clark jovencísimo que empieza a descubrir sus habilidades y poderes en Smallville, Luthor contando su plan exactamente del mismo modo, con mapa incluido. También vemos al mismo villano empleando nuevamente la kriptonita para poder medirse contra el invulnerable Superman (porque parece que si no, no hay manera, Singer debería leerse Superman: Las 4 Estaciones), la chica del villano (que ahora no es Teschmacher, sino una tal Kitty) que al final resulta traicionera porque parece hacerle tilín el superhéroe de acero… En fin, demasiadas similitudes y creo que a Singer se le va la mano cosa mala con la nostalgia y los “homenajes” hasta el punto de repetir trama general.

Me encanta ser mu malo y vestir con clase.Y encima está Luthor, tan calcado de las antiguas que se echa mucho de menos al moderno, al que remodeló Byrne, ese tipo maquiavélico y manipulador que no tiene escrúpulos para Superman pero que no tiene intención de matar a nadie, solo de sacar provecho de cualquier cosa, con cierto toque de ambigüedad que aquí se ha echado de menos. Lo cual es una pena, porque sus palabras al principio de la película sobre el mito de Prometeo eran bastante prometedoras, sigh.
Para colmo, su nuevo plan me parece bastante absurdo, quiere hacer, literalmente, Krypton en la Tierra empleando los cristales de la Fortaleza de la Soledad. ¿Para qué? Pues para vender luego esas tierras, porque son ricas y tienen la mayor defensa posible, nadie podría hacerle frente con ellas. O eso dice él, porque este personaje habla mucho, pero nada de lo que dice se ve reflejado y a mí me habría encantado ver cuáles son exactamente las defensas de esa isla de Kriptonita tan aparentemente inhabitable, sin recursos minerales y toda escarpada, repleta de estalagmitas afiladas por todas partes. Así pues, a primera vista no sé quién la querría y no comprendo cómo pretendía defenderse el villano en ese lugar, sin electricidad, con cuatro pistolas y poco más. También me gustaría saber quién sería el guapo que le pagaría por las tierras, porque bastaría con pegarle un tiro en medio del terreno y adiós muy buenas, el suelo es mío. Sinceramente, yo a este Luthor no lo veo nada inteligente.

Hay una guerra en Irak, pero mejor me voy a atrapar a unos atracadores de bancos.En fin, me he centrado en los aspectos negativos, ahora tocan los positivos, el director: Bryan Singer.
Sí, el aclamado director de las dos primeras de X-men tiene talento, mucha mano para emocionar y maravillar, mima mucho sus películas y se vuelca en ellas, quiere hacerlo lo mejor que puede. E incluso aquí se nota a pesar del guión, porque su Superman es, físicamente, una versión muy superior a la vista en las clásicas (en mi opinión), y no porque los efectos especiales hayan mejorado (que también tiene mucho que ver, la escena del avión es la más impresionante de toda la película) sino porque logra que parezca la primera vez que vemos los poderes de este superhéroe en todo su esplendor, le da un toque de magnificencia tan meticuloso y ocurrente que maravilla, algunos momentos como la bala en el ojo y Superman recargándose al sol son preciosos, auténtica poesía visual. Ciertamente, a este director le encanta Superman, lo ha divinizado tanto que se fijó más en él que en el propio Clark Kent, el cual está mucho menos desarrollado que de costumbre, hasta el punto en que ni siquiera vemos donde vive ni nada de nada. Tanto humanizar al personaje y al final olvida por completo al alter-ego.
También hay otras muchas escenas donde se nota la mano de Singer, como la del piano con el matón de Luthor y el hijo de Lois, auténtico suspense de categoría, muy bien rodado. Por no hablar del momento en el que la familia al completo se encuentra encerrada en una parte del barco bajo el agua. De no ser porque sabía que era una película de Superman creería que no se iban a salvar.

Niño, no te he oido bien, ¿que has dicho exactamente sobre mi santa madre?

Otro buen detalle son las frases del padre de Superman, Jor-Ly, recordando qué hace en el mundo y cuál es su misión, para lor y gloria de los aficionados a las antiguas, que vuelven a oír las palabras de Marlon Brando bajo otro contexto, ya que el superhéroe las retoma para su hijo, convirtiéndose entonces en padre. Y es aquí cuando llegamos al mejor momento de la película, cuando Superman ofrece a su hijo dichas palabras. Y al menos el crío no se hace repelente a lo largo del filme, algo que me daba mucho miedo en una película de estas características.
Sin embargo, y volviendo a los aspectos negativos, el actor que hace el chico no da la impresión de tener cinco años, casi parece que el superhéroe abandonó realmente a un bebé y la verdad es que me sorprende, porque hasta la respuesta del director en una entrevista tras preguntarle qué fue lo que pasó exactamente antes de que el hombre de acero se fuera de la Tierra es que simplemente no la tuvo en cuenta y lo dejó en el aire. Casi nada.

¿Que hace Ciclope sin gafas en el Daily Planet? ¿De incognito?Sobre los actores, Brandon Routh es Superman, da la talla y casi es mejor que el propio Reeve en algunos momentos, no me lo esperaba tras haberle visto en algunas fotografías y siendo un novato. Kate Bosworth como Lois, sin embargo, es un error, demasiado joven para ser madre y no es creíble que pueda ser la misma de las originales. Kevin Spacey hace lo que puede y calca el Luthor de Gene Hackman, para bien y para mal, a mí personalmente me ha disgustado demasiado su excesiva expresividad, sobre todo cuando cuenta todo su plan (sigh) a Lois. James Mardsen no lo hace mal y cumple su papel de humano que puede ser tan héroe como Superman, lo cual no está mal. Aunque… en algunos momentos ese aire de boy scout recordaba demasiado a Cíclope, pero menos angustiado y al menos su personaje, en esta ocasión, es el humano de buen corazón que puede rivalizar con el extraterrestre de grandes habilidades, sin ser el típico antagonista que no nos daría pena que se fuera con la chica del protagonista, de hecho es todo al contrario. Huntington es el Olsen más repelente que haya visto, tiene tal cara de bobo durante toda la película que casi dan ganas de tirarlo por la ventana o macharlo sin misericordia. Frank Langella, sin embargo, es un excelente Perry White, aunque se le ve un poco “apagado” en comparación al actor de las clásicas, que era más expresivo.

Superman Returns no me parece una obra maestra a reivindicar, como dicen algunos, más que nada porque está demasiado apegada a las antiguas y retoma el argumento general del villano hasta el punto de hacer que el argumento pierda todo interés, sobre todo con el forzoso deux-machina final.
Creo que está película sin la dirección de Singer no sería nada, no al menos con este guión que carece de personalidad propia, ya podría haberse basado en un cómic por lo menos. Una pena.



Astonishing X-men: Peligroso.
septiembre 23, 2006, 3:17 pm
Filed under: Cómic

Los obreros se van a cabrear un poco cuando vean lo que hemos hecho en la pared, ¿no?El primer arco argumental de Astonishing X-men no pudo ser mejor, pero antes será mejor hacer un pequeño repaso de cómo nació esta serie.
Cuando Morrison anunció que se iba definitivamente de la franquicia mutante para irse a la Distinguida Competencia (es decir, DC), los editores empezaron a temblar de pánico al ver la franquicia sin un nombre fuerte que sobresaliera, un guionista que destacara y fuera capaz de atraer el mayor número de fans posible por mucha X que tenga el título (que ya se sabe que es sinónimo de éxito, no me preguntéis por qué). Teniendo a Austen en Uncanny X-men y en la colección hermana X-men, con Claremont en X-Treme X-men (agh), los señores de la Casa de las Ideas permanecían asustados por la huída del mago escocés que perpetuó los Invisibles, Doom Patrol y Animal Man, entre otras muchas cosas. Por suerte, tenían un as en la manga, una apuesta al estilo Revolution (movimiento mutante de hace bastantes años, principios de este siglo o así, que más vale olvidar) y un guionista al estilo Kevin Smith o J. M. Straczinski, es decir, proveniente de la televisión u otros medios diferentes al cómic. El movimiento se llamó Reload y el guionista fue Josh Whedon, el creador de la famosa serie Buffy Cazavampiros.

Esto es marketing y lo demas tonterias. Y no, no se inspiraron en Matrix.

¿Pero le asignaron a este guionista alguna serie de mutantes ya creada? No, a él le concedieron una nueva cabecera que empezaba con un perfecto número uno (ideal para enganchar a nuevos aficionados) y un dibujante de excepción que apuntaba muy buenas maneras en Planetary y sorprendió durante su etapa en el Capitán América (una pena que los guiones de Rieber no acompañaran en absoluto). Así pues, el movimiento Reload significaba un nuevo inicio tras el caos, en el buen sentido, perpetrado por Morrison en la saga Planeta-X (donde la Escuela de Charles Xavier era demolida y éste se largaba a Genosha tras la “muerte” de Magneto). Esto quiere decir: Curso nuevo para los estudiantes, escuela nueva, miembros reasignados en diferentes grupos y el retorno de las mallas de colorines. Todo esto con Claremont acompañado de Davis en Uncanny y Austen (que no duraría mucho y dejaría paso a un descafeinado Milligan) con Larroca en X-men.
Este es el repaso de la llegada de Whedon en la franquicia mutante y todo lo que ello conllevó.

Lobezno en su pose favorita, que el tio no es nada original.Lo cierto es que la primera saga de este guionista en Astonishing X-men (cabecera recuperada tras aquella miniserie del crossover de Los Doce, allá por finales de los 90) fue excelente, se recuperaba la idea de una cura para los mutantes de una manera ingeniosa y bien meditada (aunque no quedó finiquitada del todo), los personajes estuvieron tan bien tratados que era sorprendente verlos hablar de un modo tan coherente (excepto quizá en el caso de un “chulito-discoteca” Lobezno), la amenaza resultaba convincente y encima teníamos el emotivo regreso de Coloso a las páginas de los X-men, tras su patética muerte durante aquel retorno de un Lobdell que parecía dispuesto a cerrar todos los cabos sueltos posibles de la peor de las maneras. En definitiva, la saga El Don fue una grata lectura repleta de buenos momentos y destinada al recuerdo de los fans de la serie, el primer paso de Whedon no pudo ser mejor.
¿Está la segunda saga a la altura?

Parece el valhalla vikingo, cuantos tragos podria tomar con estos craneos.La segunda saga se titula “Peligroso” (números 7 a 12 de la edición española) y lo cierto es que domina temas demasiado peliagudos para una serie de estas características, pues el hecho de dominar las máquinas y la inteligencia artificial como se ve aquí con la Sala del Peligro es algo demasiado de ciencia ficción y complicado si pretendes mostrarlo de un modo realista con psíquicos de por medio, capaces de entrar en la mente de… unas máquinas.
Será mejor empezar por el principio, lo cierto es que la saga es ciencia ficción pura y dura (bueno, ya sé que los superhéroes entran en este campo, pero me refiero al tratamiento en sí), tiene un brillante comienzo con los X-men actuando fuera de su hábitat natural y como si fueran un grupo de superhéroes al estilo de los Cuatro Fantásticos, que también pasaban por allí, para detener la amenaza. Es toda una declaración de intenciones por parte de Whedon, que nos viene a decir que esta serie no pretende quedarse lastrada y prefiere irse por derroteros inimaginables, lo cual está francamente bien.

La mejor portada del mundo, la que muestra la impecable calva de Charles Xavier.Lo mejor, sin embargo, siguen siendo los diálogos, los cuales siguen siendo muy ocurrentes y divertidos. Momentos como una sucesión de escenas donde los personajes se ponen a pensar en sus inquietudes y vemos a Lobezno que no piensa en nada salvo en lo mucho que le gusta la cerveza son marca de la casa del guionista. Así como su sutilidad a la hora de tratar las relaciones entre los personajes, pues la relación entre Coloso y Kitty se desarrolla lenta pero eso no quiere decir que no avance, sobre todo en una discusión que mantienen ambos casi al final de esta alargada saga.
Y es entonces donde llegamos a la primera de las pegas: el “decompressing storytelling”, que es a lo que llamo “historia alargada durante meses”. Mes a mes leer esta saga no supone un martirio como otros casos mucho más sangrantes (Lobezno de Rucka o algunas sagas de Bendis en Daredevil), pero no consigue atrapar el interés y es muy posible perderse muchos de los detalles aparentemente nimios que va dejando el guionista como si un rastro de migas de pan se tratara. Esto es porque Whedon no ha sabido dosificar bien la ración mensual y compaginar la historia como es debido, ha pretendido realizar números unitarios con cliffhanger final pero diría que le ha salido mal la jugada porque le ha salido excesivamente repetitiva. Me explico, el primer número son los X-men contra una amenaza con los Cuatro Fantásticos, el segundo es una lucha contra un Centinela, el tercero es contra la Sala del Peligro (el mejor número, luego diré por qué), el cuarto es contra Peligro (sí, a secas), el quinto es Xavier sólo contra Peligro y el sexto es la gran batalla final en Genosha. Demasiadas batallitas para una saga, ¿no?

¿Zordon atacando a los X-men? Peazo crossover.Por suerte, el guionista es imaginativo, es una de sus mayores virtudes, y consigue no hacerse repetitivo en las peleas, cada una es diferente a su manera y esto se nota sobre todo cuando te lees la saga seguida. Y es que el tema de la ciencia ficción, aunque no lo ha llevado todo lo bien que podría, da mucho juego sobre todo en el número 9, donde Kitty sostiene una conversación con una máquina que ha evolucionado hasta ser algo más. Es aquí donde se nota descaradamente la pasión de Whedon por el personaje del que se inspiró para crear a Buffy y este es su número más brillante sobre todo por todo lo que tiene que ver con la existencia, el creador y el objetivo en la vida, casi al estilo del Frankenstein de Mary Shelley, solo que la máquina pretende vengarse de su creador por su cruel comportamiento. Este apunte es interesante y creíble, sobre todo porque desde siempre la tecnología de Xavier en la Escuela ha sido de origen extraterrestre y excesivamente avanzada (aunque esto en el Universo Marvel tampoco es decir mucho, a la cabeza me viene la tecnología que maneja SHIELD, por ejemplo).

http://i34.photobucket.com/albums/d127/Atonman/Alternativa/astonishingxmen12.jpg¿Está entonces esta saga a la altura de la anterior? Yo diría que no, pero tampoco quiere decir que entonces sea mala o decepcionante, ni mucho menos.
Es excesivamente larga para lo que se cuenta, a pesar de que tiene momentos tan geniales como la manera en que se manifiesta por primera vez la Sala del Peligro, con el cadáver de uno de los estudiantes que probaron la cura y se suicida al sentirse impotente sin su poder. Aparte, en algunos momentos el guionista patina en algunos detalles, como el hecho de que Xavier pueda penetrar en la mente de una máquina (la suspensión de incredulidad llega a extremos sonrojantes) o fallos de continuidad tan graves como la manifestación del Centinela supuestamente olvidado que masacró Genosha (que siempre ha sido la estatua en conmemoración a Magneto, ay, ay…) o cierto cliffhanger final de saga que espero ver resuelto y explicado próximamente para hablar de ello en profundidad.
En definitiva, que tiene sus baches, el viaje no resulta tan dulce como el de la saga de El Don, aunque se plantan algunas semillas con respecto a números venideros y muchas de las virtudes de Whedon tales como el tratamiento de personajes, el uso de las subtramas y los diálogos, siguen en pie.

Emma, la misteriosa Emma, ¿de espaldas a alguien? John Cassaday sigue siendo el dibujante y es perfecto para la serie. Es elegante, sabe muy bien cómo dibujar a cada personaje y aunque sus diseños sean un tanto retros (ver uniforme de Cíclope por ejemplo), resultan interesantes, sobre todo en lo que se refiere a la forma que toma Peligro cuando sale de su “prisión”. Su realismo resulta precioso en muchos momentos y hay viñetas que son para colgarlas en la pared de tu habitación. Sin embargo, su nivel ha bajado durante el devenir de la serie, y no muestra el mismo acabado de los primeros números y se nota de forma alarmante a medida que avanza la saga. No es que dibuje mal, ni mucho menos, pero lo cierto es que se notan las prisas y creo que el mes a mes le ha jugado una mala pasada, no es el mismo nivel acojonante mostrado en el Capitán América o Planetary, la verdad es que es inferior.
A pesar de todo, sigue mostrando un dibujo más que correcto.

Por lo tanto, la saga Peligroso es recomendable, no está al nivel de la anterior pero sigue mostrando un gran nivel dentro de esta prometedora colección que aun tiene muchísimo que decir. Lo malo es que Whedon es muy lento con sus ideas, pero si le dejan hacer podremos tener una etapa compacta y repleta de detalles resueltos tarde o temprano que harán delicias a los fans deseosos de argumentos a largo plazo muy meditados. Espero ansioso los siguientes números y también que el guionista recapacite en ciertas cosillas como el cambio de bando de cierto personaje.



Maniac Mansion 2: El día del tentáculo.
septiembre 19, 2006, 3:57 pm
Filed under: Videojuegos

Una portada extraña que seguro que no paso desapercibida.Hablar de una obra maestra siempre es difícil, más que nada porque no puedes decir nada malo de ella y al final todo son adjetivos positivos a tutiplé y montones de alabanzas que podrían cansar a cualquiera. Pero lo cierto es que esta secuela de Maniac Mansion rompe con todos los tópicos posibles sobre aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. De hecho, lo sorprendente es que saliera esto de una secuela de un juego que simplemente parte de una parodia de las típicas películas protagonizadas por adolescentes, que deben adentrarse en mansiones o lugares habitados por familias o personajes pintorescos fuera de lo normal, totalmente retorcidos e inhumanos. Al estilo “La Matanza de Texas”, básicamente. Pero Day of Tentacle va mucho más allá, aprovecha los personajes que pudimos ver en aquel mítico juego que significó el inicio de la aventura gráfica y el tono es muy distinto, más divertido, descacharrante y original.

No creo que a este tipo le guste la Vida es Bella...

No solo se reinventa el concepto a pesar de seguir la mansión, está lejos de ser un remake y nos ofrece una aventura totalmente distinta donde el escenario es la misma mansión de siempre pero mostrada desde el presente, el pasado y el futuro. Aparte, el tono es más humorístico que el pretenciosamente terrorífico de la primera (esa Edna paseando por los pasillos sobresaltaba a cualquiera por lo inesperada que era), lo cual hace que esta aventura gane muchísimos enteros, porque sabe aplicar el humor con gusto.

No me preguntes de que va la chica.

Tenemos a tres personajes: Bernard (uno de los jugables de la primera parte), Labern y Hoagie, los tres se verán inmersos en la misión de detener a un tentáculo púrpura con ganas de conquistar el mundo tras haber obtenido dos apéndices que se asemejan vagamente a lo que deberían ser dos brazos. Ellos serán los que intentarán ir al pasado reciente con la máquina del tiempo para evitar que el maldito tentáculo beba el producto que le ha dotado de cierta megalomanía. Por desgracia, la máquina del tiempo del doctor Fred falla miserablemente y los tres son lanzados a diferentes períodos: Pasado, presente y futuro, aunque el lugar sea el mismo, la mansión. Es por ello que deberán regresar para poner de nuevo en funcionamiento la máquina y pararle los pies al tentáculo púrpura. Por desgracia, el futuro es poco halagüeño, en el pasado hay que inventar la electricidad de cualquier manera y en el presente hay que arreglar la máquina.

Bernard, cara a cara contra su peor enemigo.

Como puede verse, el argumento es original, simple pero efectivo, con unas misiones muy claras. Todo lo contrario a su antecesor, donde apenas se tenía claro lo que había que hacer realmente. Lo mejor del juego son las miles de posibilidades que ofrece y su complicada gestión, ya que a pesar de tener un nivel medio (que no es muy complejo hacérselo, vaya) es tan libre que puedes hacer las acciones por el orden que te venga en gana. Y lo más divertido es que manejas a los tres personajes en el mismo lugar, solo que en diferentes períodos, lo cual hace que el juego gane muchos enteros y tenga mucha riqueza, ya que entre los tres pueden pasarse los objetos y es admirable lo diferente que piensan entre ellos. Solo hay que hacer que Labern, Bernard y Hoagie miren uno, los tres no te dirán lo mismo y demuestran su propia personalidad.

He aqui los fundadores de la patria, haciendo su... emm... trabajo.

Las escenas son descacharrantes, ocurrentes y muy divertidas, hasta el punto en que nunca podrás decir que una es mejor que la otra. Por decir varios ejemplos, Labern tendrá que disfrazar a su momia en un mundo dominado por los tentáculos para que gane un concurso de belleza humana y hacerse con el trofeo. La manera en que tendrá que deshacerse del favorito del concurso es realmente divertida. Otro gran momento ocurrente es el momento en que Hoagie logra que los padres fundadores de la patria (entre ellos el mismísimo Washington, que es un secundario de lujo) abandonen su estancia creyendo que hay un incendio.
No se puede decir que el juego aburra porque es imposible, a no ser que estés atascado y dando demasiadas vueltas con los personajes, algo inevitable en una aventura gráfica.

Nunca se sabe que puedes encontrar en un hotel.

Y si el desarrollo es perfecto los secundarios no se quedan atrás, hay un montón y todos son divertidísimos. Lo que no hay que perderse es el retorno de aquellos que poblaron la mansión en Maniac Mansion, algunos bastante cambiados y hasta mejor que antes.
A esto ayuda el acabado técnico del juego, que también merece vítores por todos lados (¿qué decía sobre hablar de las indiscutibles obras maestras?). Los diseños son geniales y la animación es bestial, de auténtico dibujo animado a pesar de la resolución de la época (totalmente comprensible, por otra parte), con unos personajes que se mueven de una forma estrafalaria y de mil maneras distintas. Tan solo hay que ver cómo se meten por la chimenea los tres personajes del juego: el más gordo (Hoagie) tratará de adaptarse a ese estrecho agujero mientras que la más delgada (Laverne) pasará con soltura. Las animaciones están tan cuidadas y son tantas que hasta los personajes se mueven cuando los dejas el control quieto, la expresión al levantarse las gafas de Bernard es inesperada y más que apropiada.

Los inquilinos de la primera parte repiten aqui con diferentes papeles.
Hay alguna que otra escena cinemática, aunque la verdad no son demasiadas, una al principio y alguna ocasional en algún momento del juego, pero la verdad es que no son muy necesarias, ya que los personajes están próximos a la pantalla y los fondos están muy detallados a pesar de ser muy caricaturescos. Por no decir que siempre hay algo en movimiento en alguna parte. Por cierto, atención a los diferentes guiños que aparecen de vez en cuando, es muy común ver cosas como el casco de Darth Vader o un cuadro donde aparece el propio Sam (de Sam y Max) entre los objetos del fondo.

No todos los tentáculos son malos, especialmente los verdes.

La paleta limitada de 256 colores es soberbiamente aprovechada sobre el sistema SCUMM con scroll cuando se necesita y el sistema es básico, con el inventario y las acciones en la parte inferior de la pantalla. Estas acciones son las mismas de otros juegos de Lucasarts, tales como Mover, Coger, Empujar, Tirar, Mirar, Abrir, Cerrar, etc. Son las mismas que se emplearon para la versión remozada de Maniac Mansion, la de 256 colores, ya que en el juego original era excesivamente exagerado el número de acciones que habían.
La música y los sonidos tampoco desmerecen, aunque los efectos sonoros serían aprovechados hasta en Sam y Max (de los mismos programadores, claro) y las voces que se escuchan en la intro son de elogio, aunque nunca fueron dobladas en España. Dicen que hay una versión donde puede jugarse el Day of Tentacle enteramente con voces, pero por desgracia yo no he podido encontrarla, aunque debe ser bestial.

Pues eso, es la aventura gráfica por excelencia y lo he pasado bomba con ella, sus personajes son tan carismáticos y las situaciones TAN ocurrentes que se perdona la simpleza de su argumento a favor de un desarrollo más que complejo. El mejor de Lucas Arts en mi opinión, totalmente insuperable.



X-men 3, la decisión final.
septiembre 17, 2006, 7:01 pm
Filed under: Cine

Total, de aqui algunos personajes ni salen cinco minutos.Año: 2006.
Duración: 104 minutos.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Director: Brett Ratner.

Siempre he tenido cautela en este blog para reseñar películas de superhéroes, sobre todo porque siempre he querido ofrecer variedad más allá de cómics y demás personajes del género de los tipos con poderes enfundados en mallas. Pero lo cierto es que tarde o temprano iba a comentar alguna adaptación del género y esta no es la primera vez que lo hago, pues Daredevil y Elektra tuvieron ya su crítica en su momento, más que nada por la terrible decepción que me supusieron ambas, las peores de Marvel en mi opinión. Y ahora le toca el turno a la tercera y última parte (por ahora) de una saga tan magnífica como es la de X-men, iniciada con mucho acierto por Singer, el director que logró aupar el género superheroico al cine, dándole madurez y haciéndolo creíble. Los mutantes en la pantalla grande sorprendieron a propios y extraños con un relato que se dirigía más al género de ciencia ficción que al de los superhéroes, aun siendo héroes contra villanos en la primera parte, cosa que se complicó bastante en la segunda con la guerra contra los humanos que pretenden cometer un genocidio por miedo a lo que desconocen y no comprenden. Es realmente una adaptación perfecta, el espíritu de Claremont fue llevado con destreza a la gran pantalla en las dos primeras partes, que se prestan a futuros artículos analizándolas. Sin embargo, es curioso que empiece por la última, que ni tan siquiera está dirigida por Singer.

La ostia, que la muerte está muy viva...Cuando todos nos enteramos de la ida del director nos llevamos las manos a la cabeza. Muchos nos preguntábamos cómo era posible que abandonara una saga que había empezado y ni tan siquiera había finiquitado, sobre todo con el increíble cliffhanger que nos dejó en la segunda parte, con esa Jean Grey “muriendo” en las aguas del lago Alkani, para salvar a sus compañeros, dando muestras de la increíble y desmesurada evolución de su propio poder telekinético.
Al final, Singer se fue a la competencia para hacer el retorno de Superman (de esta película hablaré laaargo y tendido, no temáis) y los fans mutantes nos quedamos defraudados, con miedo por saber qué iba a ser de la franquicia y quién iba a contarnos la historia del Fénix cuyo prólogo tanto nos había impresionado al final de la segunda parte. Las primeras noticias no fueron nada halagüeñas y el primer director asignado no podía ser más decepcionante o temido, un novato que respondía por el nombre de Matthew Vaughn, cuyo mayor logro era ser marido de Claudia Schiffer. Por suerte (o por desgracia, nunca lo sabremos, aunque no apostaría por él), al final acabó abandonando el proyecto por razones personales que nunca sabremos con certeza y dejó paso a Brett Ratner, curiosamente uno de los que iban a encargarse de Superman, ironías de la vida. Las buenas noticias fueron en un principio que los actores repetían, asegurando así la continuidad de la saga y el primer trailer sorprendió muchísimo, nadie se lo esperaba tan atractivo. Pero cuando llegó el segundo… los vítores fueron abrumadores y el interés aumentó progresivamente ante tanto adelanto, llegaron hasta a subir siete minutos de película.

Con esas alas podria ganar mucho dinero en el Vaticano.¿Y al final qué tenemos? En un principio cabría destacar una trama que recoge demasiados elementos como para poder presentarlos debidamente en hora y media de película, una escasa duración para el desenlace de una saga que se ha ido desarrollando a lo largo de dos largometrajes, el segundo de más de dos horas de duración. No obstante, lo escogido es interesante y el tema de la cura que presentó Whedon en Astonishing X-men es presentado como una evolución más que coherente del tema mutante, por no decir que es un argumento que ofrece muchos puntos de vista en lo que a moralidad se refiere, ofreciendo un mensaje al mundo real. Con esto quiero decir, ¿tiene que ser una vergüenza ser mutante, debemos sentirnos obligados a no serlo en un mundo que nos odia y nos teme, o acaso es patético el que nos den la posibilidad de elegir? Así es como el personaje de Pícara es el máximo exponente de esta parte de la trama, que es la que al final toma la decisión final que parece rezar el título de la película.
Pero todo gira alrededor de dicha cura, los X-men se ven influenciados por los ataques terroristas que Magneto empieza a organizar en contra de la cura, poniendo de su parte a mutantes ofendidos por la creación de la misma para desatar la guerra de la que siempre había hablado. Aún así, no es lo único de lo que va la película, también tenemos el regreso de Jean Grey, que supuestamente murió en la primera parte y regresa para desvelar los secretos de un Charles Xavier que se desvela como el maestro manipulador que es, haciendo las cosas por el bien de la humanidad en general, pero pensando que el fin justifica los medios. Así se lo hace ver un Lobezno ofendido al ver lo mucho que ha tanteado en la mente de un ser humano como es la pobre Jean.

Esta escena provoco taquicardias a los padres que iban con sus hijos en la sala.En primer lugar hablaré de la adaptación, la película ofrece una visión un tanto simple del Fénix que no tiene nada que ver con los cómics. No tenemos al imperio Shi´Ar, no contamos con una entidad espacial que aspira a sentir lo que los humanos sentimos tras poseer el cuerpo de uno de nosotros, no vemos siquiera el ave de fuego… No, el Fénix es simplemente la manera que tiene Xavier de llamar a la segunda personalidad encerrada en el subconsciente de Jean, esa parte que recoge todo el poder que corrompe a la persona que lo usa y es un grave peligro para quien esté en su alrededor y se convierta en su víctima. No es que esté mal esta versión del personaje, de hecho es una evolución más que coherente teniendo en cuenta lo visto en las anteriores películas y el progresivo aumento de los niveles de poder de Jean, que pasó de levitar una simple jeringuilla a detener una masa de agua más que destacable mientras anclaba el peso del Pájaro Negro sobre el suelo. Lo que sí que no concuerda es la nula aparición del pájaro de fuego, quien me diga que no soy coherente con este hecho tras la explicación dada en esta película, debería dar un repaso a la segunda parte y ver la silueta del final o cuando las llamas salen del cuerpo de la mujer justo antes de morir, por no hablar de las que aparecen en sus propios ojos mientras expresa su temor o sorpresa al ver algo que no sabía que tenía en su interior.

Zorra, mi vestido es mejor y la peineta me la quedo yo.

Para colmo, los problemas con el actor que interpreta a Cíclope lo sacaron de la película y recibe un desenlace más que desafortunado que ni tan siquiera es mostrado con claridad. El argumento del Fénix cojea en cuanto el personaje de Scott Summers desaparece de la ecuación y pasa al ostracismo. Eso sí, los que no conozcan el cómic apenas echarán en falta a este personaje, tan poco lúcido en partes anteriores.

Cuánto tipo de azul, esto parece la adaptación de cierta obra de Peyo.Por lo demás, hay detalles que dan un poco de vergüenza ajena, sorprende ver a Calisto de una manera tan radicalmente distinta y protagonizada por una actriz que es demasiado guapa para ser ese personaje. Por no hablar de que los poderes no se corresponden y parece sobrar un poco esa rapidez made in Mercurio de la que hace gala, por no decir que la manera en referirse a los mutantes por niveles parece de un videojuego, creo que queda fatal en la película y se presta a muchos chistes fáciles. Aparte, los morlocks son inexistentes y solo vemos a una panda de mutantes que pretenden seguir a Magneto porque defienden su causa. No es que esté mal, pero es una pena que desaprovechen una escena en los túneles del subsuelo y más mutantes deformes, que es algo de lo que peca la película, de una terrible falta de imaginación a la hora de presentar cierta variedad de mutantes, porque los únicos interesantes son algunos como esa extraña Arco Voltaico, el Juggernaut (que hace de villano sin ser hermanastro de Xavier, algo que no me importa demasiado, la verdad sea dicha) y poco más, porque Pincho me pareció un mutante realmente pobre.
No obstante, en el bando de los buenos tenemos una excelente Bestia protagonizada por Kelsey Grammer con muchísimo acierto y captando de sobra al personaje. Y no es el único, Gatasombra es la encantadora chica que atraviesa paredes, la Kitty Pryde que todos soñamos ver en la pantalla grande, también la han captado a la perfección, aunque se permiten la licencia de hacerla partícipe de un trío amoroso con Bobby y Pícara, necesario para la elección final de la segunda. No obstante, se hecha muy en falta la ausencia de Rondador Nocturno, que ni tan siquiera tiene explicación.

Fuego VS Hielo, se ve�a venir.

Hasta ahora parece ser que solo sé sacarle puntos negativos a la película y podría decirse que no me gustó nada o no lo suficiente. La verdad es que la primera vez que fui a verla salí escaldado del cine, completamente decepcionado e incluso muy triste por el resultado, que no era todo lo grandioso que esperaba. Realmente echaba en falta la presencia de Singer y su propia personalidad en la película, se nota muchísimo su ausencia y en general el tono ha dado un giro radical, pasando a ser menos introspectivo y con mucha más acción y espectacularidad. Eso en ciertos argumentos con tantas posibilidades y tan extensos como los presentados aquí en hora y media de película es preocupante, los personajes no están del todo desarrollados y algunos parece que estén por estar, como Coloso (que si habla durante la película no me acuerdo) y ese Ángel que tiene un debut impresionante para acabar yendo a la mansión de Xavier con más pena que gloria, de una manera bastante pobre, sin hacer nada durante toda la película que no sea un cliché absurdo y predecible cerca del final. También fracasa técnicamente en algunas partes, no tiene el mimo que Singer dota a sus películas, ese enfermizo gusto por el detalle y esos enfoques que tanto sorprenden al estilo Dama Mortal VS Lobezno en X-men 2, donde hay escenas que realmente impactan. Cosas como esa manera de hacer que Logan masacre todo lo que tiene por delante sin que sus garras jamás estén untadas de sangre (vale que es una película para todos los públicos pero… joder, hay maneras ingeniosas de ocultarla), o algunos efectos especiales donde se notan demasiado los cables, algunas peleas que no tienen ningún ingenio y apenas destacan como la de Juggernaut contra Lobezno (con esos techos de mantequilla), etc, etc.
En definitiva, la película me decepcionó por lo que pudo haber sido y por lo que exigí en ella.

Los niños vencen al malo maloso.Sin embargo, todas estas carencias quedaron relegadas en un segundo plano tras el segundo visionado, que me sorprendió muy gratamente y me hizo ver muchas de las virtudes mostradas en este filme de Ratner.

Para empezar, hay muchísimos guiños para los fans de los mutantes, ese lanzamiento especial entre Coloso y Lobezno, así como la manera en que nos es mostrada la Sala del Peligro nada más empezar la película son una “delicatessen” para los lectores que deseaban ver esas escenas del cómic convenientemente recreadas en una película. Aparte de que hay escenas tan potentes e impactantes que te hacen olvidar esa introspección y desarrollo de personajes del que hablaba anteriormente. Por ejemplo, por mucho que el Fénix no tenga ese efecto especial de las llamas que tanto eché en falta, lo cierto es que han sabido plasmarlo con acierto. Esa Jean Grey poseída acojona, y mucho, recuerda un poco a Carrie en algunas ocasiones (por no hablar de la herencia Willow), pero es que la Famksen está soberbia e interpreta a una mujer ávida de sensaciones que quiere exteriorizar con su poder hasta las últimas consecuencias. La batalla mental que sostiene contra Xavier es de órdago y es ahí donde el director se sale, logrando una intensidad muy emotiva que se sostiene con la excelente banda sonora de Powell. Yo recuerdo no pestañear mientras el calvo de la silla de ruedas era suspendido en el aire justo antes de que ocurriera algo que estaba previsto pero no podía imaginar cómo.
Y no es lo único, la “pelea” (realmente no es tal) entre Kitty y Juggernaut es francamente divertida, muy agradable de ver sobre todo por el ingenio de Gatasombra, que vence a un tipo enorme aparentemente imparable. Además, el Hombre de Hielo nunca fue lo que su alias indica, pero en la gran batalla final contra Pyros, se hace realidad algo que todos estábamos esperando. Otro momento impactante sería el rescate de Mística y el final con Lobezno y Fénix, por no hablar del escarceo entre ambos, cuando se dejan llevar, pensaba que los padres iban a llevarse a sus hijos del cine, jooder.

Esa Jean oscuraaa, Famke Jansen for president.Por otro lado, los personajes no están desvirtuados y se nota la presencia de un guionista que ha estado ahí a lo largo de la saga, los guiños a las partes anteriores están presentes y recuerdo la emoción al ver a Magneto soltando un discurso a Pyros tras haberse metido éste con Xavier y en la batalla al dirigir a sus mutantes como si fueran piezas de ajedrez: –Primero los peones (los mutantes que reciben el primer impacto), luego el caballo (la mismísima Arco Voltaico), la torre (Juggernaut), el alfil (Pyros) y, aunque cae el rey (Magneto), todo acaba con la Reina (el Fénix). Pero es que todavía hay muchísimos más paralelismos, cosas como el despertar de Jean en el quirófano de la mansión de la misma manera en que encontró a Lobezno en la primera parte, o cuando Magneto juega solo al ajedrez al final de la película porque simplemente no acepta a otro contrincante, cuando éste trata de recoger las pistolas con su poder magnético y ve que son de plástico (entonces es cuando dice que han aprendido). Sin olvidar la conversación entre Pícara y un Lobezno que deja de ser paternal, etc, etc.

La película está repleta de grandes detalles, algunos geniales, que compensan todos los fallos que se puedan ver en ella y tiene un ritmo perfecto que no aburre en ningún momento, así como la acción en gran escala que se encontraba ausente en partes anteriores. En definitiva, no es mala película en absoluto, es una notable película de acción con grandes momentos y un mensaje. Es cierto que los argumentos no se terminan a desarrollar del todo y se echa en falta un poco más de ambición en la adaptación, el toque de Singer que aquí se encuentra ausente por culpa del abandono del director (ya sea por los problemas que ha tenido por la FOX o la ilusión que tenía por realizar una película de Superman), aparte de que tiene algunos fallos que son lamentables.

¿Que podría haber estado mucho mejor? Ya lo creo, pero también pudo haber estado mucho peor y la verdad es que considero que este desenlace es perfecto para la saga. A mí me gusta X-men 3, no es que mejor que la segunda parte pero es una adaptación más que correcta de la Patrulla-X que tanto veneramos los aficionados a los mutantes.



Lobezno de Millar y John Romita Jr.
septiembre 16, 2006, 3:36 pm
Filed under: Cómic

Logan, el mejor en lo que hace, matar carne de cañon.Estaría bien que antes de comenzar a reseñar esta etapa, para poder entenderla mejor dentro de su propio contexto, hagamos un repaso de todo lo que ha caído en la colección de Lobezno desde que Larry Hama la abandonó. Mucho ha llovido desde entonces y nada demasiado agradable, no se puede decir que los últimos números de Hama, en medio de la malograda Onslaught (crossover de turno que conectaba series y más series en plan: “Ahora debes leer Uncanny X-men para conocer el final de la saga, luego Factor-X para ver qué ha sido de Lobezno tras lo ocurrido”) fueran muy oportunos y lo que vino luego no fue mejor. Porque el guionista tuvo que lidiar con la peor idea peor ejecutada que se haya visto jamás en Marvel (y mira que lo del clon en Spiderman tenía tela que cortar), estoy hablando de cuando Logan perdió el adamantium, arrancado por Magneto en el crossover (otro más y van) de Atracciones Fatales.

Reed pronto tendra un peinado nuevo.En lugar de tener al personaje más apegado a sus raíces japonesas, con toques de samurai y demás, tuvimos a un Lobeznogremlin” sin napia que cortaba con sus garras de hueso cualquier cosa, como si nada hubiese cambiado, vaya.
Entre todo esto, el maldito crossover de Operación Tolerancia Cero, la paupérrima y corta (por suerte, solo duró cuatro números y de verdad que no quería más) etapa de Claremont, unos cuantos números de relleno de lo más insustancial realizados por varios autores, la horrible etapa de Larsen (excepto el número donde Logan recupera al fin el adamantium, buen número de aniversario donde se enfrenta a Hulk con un dibujante como Yu en plena forma), una saga desaprovechada de Skroce (por su precipitada huída), el regreso de Liefeld (la colección tocando fondo), una correcta (a pesar de todo) etapa con Tieri y Chen moviendo el mundo del canadiense mutante, la soporífera etapa de Rucka (la gran decepción) y, al fin, llegó Millar y John Romita Jr.

Lobezno VS Daredevil, el combate definitivo... o no.Como se puede ver, todo lo citado hasta ahora está muy lejos de aquellas grandes sagas del personaje como Honor, Arma-X o las que se pudieron disfrutar en los primeros años de la colección regular con Claremont, Peter David, John Buscema, John Byrne, Silvestri, Hama, entre otros. Por suerte, puede decirse que con Millar llegó la esperanza y por fin pudimos disfrutar, después de tanto tiempo, de unos cómics del canadiense que realmente merecían la pena, por adictivo, emocionante y por ver a Lobezno en estado puro.

Y eso es básicamente lo que podemos encontrar en esta etapa, que nadie se equivoque, aquí no hay una evolución de personajes, ni una mirada introspectiva en el mundillo y la psique del protagonista, ni tan siquiera una aventura repleta de segundas lecturas y de conversaciones profundas con un drama a lo Shakespeare. No, en esta etapa hay acción, mucha acción, es desenfrenada y el caso es ver a Lobezno clavando las garras a todo lo que se mueva. Lo que pasa es que es acción a lo bestia, a lo grande, con multitud de secundarios y elementos de por medio, con medio universo Marvel preocupado por sobrevivir a un Logan exageradísimo, sin remordimientos y totalmente desatado.
De hecho, la etapa de Millar y John Romita Jr. se puede dividir perfectamente en dos partes, que de hecho son dos sagas: Enemigo de Estado y Agente de Shield. El nombre de ambas sagas lo dice todo.

Hydra tiene el control del asesino canadiense.Enemigo de Estado es el principio de todo, en un brillante primer número ya se sabe lo que va a ocurrir en los siguientes. Se presenta a un nuevo villano enigmático llamado Gorgón que parece dispuesto a todo y vence al protagonista con una asombrosa facilidad. Más tarde veremos que las organizaciones terroristas de Hydra y la Mano están unidas y pretenden atacar a lo grande, por lo que utilizan un señuelo para capturar a Logan y dominarlo tanto mental como físicamente. Así pues, durante seis números tenemos al protagonista de villano, luchando contra medio Universo Marvel, esto es SHIELD movilizado en plena acción, con Furia y Elektra haciendo lo imposible por dar caza al manipulado canadiense y alertar al resto del mundo. Durante estos números veremos a Logan luchando contra Elektra, contra SHIELD, los 4 Fantásticos (en un gran número donde se revela quién es el personaje más poderoso del cuarteto fantástico), contra Daredevil y, finalmente, contra los mismísimos X-men, que las pasan canutas para poder salvarse de quien era uno de sus mejores compañeros de equipo. De hecho, hay un final sorpresa de saga, con dos bajas inesperadas que darán mucho que hablar en la saga siguiente, pues todos aquellos que caen vencidos por la Mano y Hydra (es decir, los que son vencidos por Lobezno y el Gorgón) pasan a ser manipulados de la misma manera que el protagonista.

A Lobezno le van las pelirrojas, pero de ahi a ser pederasta...Y es así como llegamos a Agente de SHIELD, es el Lobezno redimido, que ha sido curado de su antigua condición y se pasa al bando de los “buenos”. Es el momento de la venganza y si la saga anterior ya era vertiginosa, con numerosas escenas de acción que hacen las delicias a los fans de las películas de enorme presupuesto con explosiones y cascotes levantados por doquier, aquí es que se alcanza un clímax brutal, pues los villanos se movilizan que da gusto y son numerosos los secundarios olvidados que hacen aparición aquí, especialmente villanos de tercera que sufrirán la peor de las suertes. Los dos primeros números de la saga son inolvidables, emocionantes hasta decir basta, es solo acción, pero tan jodidamente bien empleada que consiguen que te leas el tebeo de un soplo, logrando que quedes irremediablemente enganchado. Es el ataque contra el Helitransporte de SHIELD que contiene al Lobezno en proceso de cura, miles de villanos haciendo aparición, con los héroes caídos en el bando contrario. No se puede decir que hayan giros inesperados, de hecho hay cosas muy predecibles (es obvio que Logan debía curarse) pero en este caso lo importante no es lo que cuentes, sino cómo lo cuentes. Y aquí es donde Millar lo borda, lo mejor de su etapa con creces.

Cara a cara.

Pero no es lo único, aunque los números siguientes no alcanzarán el nivel de los dos primeros de la saga, también tienen lo suyo y tenemos a Logan contra la Mano en otro de esos momentos que se quedan grabados en la retina, aunque lo cierto es que el guionista tampoco es que se deslomara por la conclusión, no es nada del otro mundo. Lo más interesante, sin embargo, es el origen del propio Gorgón y a lo que aspira, es uno de esos villanos que no pasarán a la Historia, pero tiene cierta carisma y resulta muy interesante, sobre todo a lo que se refiere a sus relaciones con una mujer que roza los noventa años. Quizá el guionista no debería habérselo quitado de en medio tan pronto, podría haber dado mucho más de sí y ahora una resurrección la veo difícil, por cómo acaba y tal.
Lo malo es que estos números alcanzan la exageración y se pasan con algunos conceptos tales como la cantidad de muertos que arrastra Lobezno consigo (luego dicen de Punisher), y es que según Millar, la 2ª Guerra Mundial era un paseito en el parque al lado de esto, las cifras no pueden ser más exageradamente elevadas.
Otro defecto de ambas sagas es la poca sincronización con la continuidad del resto de las series de la editorial, cosas como Hydra gobernada por un irreconocible Varón Von Strucker (no se parece en nada al original ni al que luego aparecería en los Thunderbolts, aunque en mi opinión es mucho más interesante la versión de Millar) que tiene un final un tanto extraño y que seguro que se invalida en un tiempo (si es que no lo ha hecho ya). Lo cierto es que estos defectos son más de los editores que no se preocupan por sincronizar las series que otra cosa.

Parche ha vuelto, aunque sea en una portada.Es entonces el momento de hablar de la labor del dibujante John Romita Jr. Y es que esta etapa no habría sido lo mismo sin él, el hijo de uno de los mejores dibujantes de Spiderman que ha llegado a superar a su padre (en mi opinión, claro). Después de una larga temporada en las colecciones del trepamuros, el editor Joe Quesada decidió que sería bueno sacarle las telarañas (nunca mejor dicho) y llevarlo a realizar otras colecciones para ofrecer más variedad y versatilidad. Lo cierto es que en todas las que ha pasado ha demostrado que sabe captar el tono que debe tener el personaje con el que le toca lidiar y esta no es una excepción. Su debut con Lobezno coincide precisamente con el Reload, un movimiento editorial donde los mutantes vuelven a tener los trajes de superhéroes que tanto les caracterizaba, aunque con algunos cambios, todo sea dicho. Esto lo comento porque este dibujante ha sabido hacer temible al enano canadiense aun estando vestido de licra amarilla y es increíble el dinamismo con el que le ha caracterizado durante estos doce números. Pero es que esa es su mayor virtud, la buena mano que tiene con la narrativa, que es dinámica y efectiva, MUY efectiva, esto se nota sobre todo a la hora de componer para mostrar la acción, cosa que con Millar le ha ido realmente bien. Aparte, tiene un estilo muy personal, de los que odias o amas, este dibujante se caracteriza por realizar a los personajes de una forma muy poligonal, de manera que a veces más que personas parece que dibuje muñecos. Esto tiene un defecto y una virtud, el defecto es que a veces lo hace tan simple que se nota la vagancia y la falta de realismo (que está en auge hoy en día, con dibujantes tan hiper-realistas como Bryan Hitch y Greg Land) y la virtud es que este estilo aporta personalidad a la colección y el ya mencionado dinamismo.
El caso es que realiza un buen trabajo, en ocasiones sorprendente, con unas splash-pages que quitan el hipo y sabe muy bien cómo dibujar a los personajes, cosa con la que aquí se explaya, pues ha pasado medio universo Marvel por esta etapa.
Mención aparte merece el entintador Klaus Janson, el que algunos recordaran por ser quien acompañó a Frank Miller en sus mejores trabajos, y se nota.

En definitiva, se trata de una corta etapa de doce números muy compacta, que ofrece acción a raudales y a Lobezno en estado puro luchando contra multitud de secundarios en uno de esos ataques contra medio universo Marvel que deberían ser carne de cañón para crossovers. En España esta etapa ha sido publicada por Panini en seis números dobles, altamente recomendables para cualquiera que quiera iniciarse a esta editorial o simplemente quiera leer un buen cómic de acción.

Los fans de Lobezno, por otra parte, tienen una cita imprescindible, hacía tiempo que Logan no tenía este nivel y menos en esta colección.



Aniversario de La Alternativa.
septiembre 15, 2006, 1:53 pm
Filed under: Otros

Me parece que a pocos les va a gustar el resultado...Bienvenidos a todos al nuevo blog de La Alternativa. El cambio se debe a la comodidad y las opciones que ofrece WordPress, como el simple hecho de tener una herramienta de búsqueda o almacenar los posts por categorías (cosa que ire haciendo poco a poco), así como que resulta más manejable a la hora de poner las imágenes. En definitiva, porque creo que ofrece más opciones que Blogger, aunque no pienso borrar mi estancia allí.

He estado durante una larga temporada sin escribir nada y he dejado abandonado el blog por una serie de razones, la más importante es el verano, que me ha hecho mucho más vago que de costumbre (todo hay que decirlo), pero también noté un cansancio por llevar el blog a diario, una propuesta que yo mismo me impuse y me ha costado cara. Así que, aunque tengo acumulados varios artículos que pasaré a ennumerar luego, escribiré en el blog solo cuando lo vea conveniente o tenga algo que decir. Claro que procurare por lo menos un post o dos por semana, un mínimo exigible.

Sobre lo que veremos en esta segunda temporada, destacar los artículos sobre X-men 3 y Superman Returns, las dos películas de superhéroes del año frente a frente, aunque todos se imaginan mi opinión teniendo en cuenta la imagen que acompaña este post. De cine también hablaré de los últimos estrenos del año, tales como Cars, La Joven del Agua y Las Colinas tienen Ojos. Por otro lado, regresa el apartado de videojuegos con clásicos como The Dig, Day of Tentacle y Sam & Max, regresando a la costumbre de hablar sobre las viejas aventuras gráficas de Lucas Arts. Sobre cómic, decir que trataré de hablar sobre aquellas etapas que me llamen la atención, tanto para bien como para mal. Aunque me vais a permitir “anarrosear” (es decir, copiar) mis artículos dejados en Fantasymundo (de visita recomendada).

Y eso es todo, el blog ha cumplido un año (aunque ha cambiado de sitio) y espero que dure mucho más.

Gracias por haber estado ahí y por seguir al corriente. Un saludo.